Practicando La Oración De Jabes En Tu Familia
Jabes oró “Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si
tu mano estuviera conmigo y me libraras del mal.”
Cuando analizas la oración entiendes por qué ha impactado a tantas
vidas. Este versículo, escondido en un pasaje del Antiguo Testamento,
está lleno de secretos espirituales poderosos para la vida del creyente.
Es simple, pero profundo.
Estudiemos algunos de los secretos escondidos.
Primero, vemos una confianza fuerte en Dios. El primer pedido es que
Dios lo bendiga. Note que, a diferencia de nosotros, Jabes no le dijo a
Dios como él quería ser bendecido. Somos muy rápidos hoy día en definir
como queremos que Dios nos bendiga, y usualmente lo que queremos son
bendiciones como una nueva casa, un nuevo carro, etc.
Jabes evidencia una tremenda confianza en las bondades de Dios. Por otra
parte, él reconoce que todas las cosas buenas provienen de Dios. Él
sabía que solo Dios podía expandir su territorio.
Finalmente él declara su dependencia de Dios pidiéndole que mantenga Su
mano sobre él. Él sabe que fuera de la fortaleza de Dios en él, no puede
hacer nada de valor para Dios. Esta combinación de dependencia en Dios
producirá vidas victoriosas con poder.
Cuando comencé a hacer esta oración diariamente, rápidamente empecé a
ver la mano de Dios trabajando, no solo en mi vida, pero también en
Editorial Unilit y en mi familia. Lo que quiero compartir es el
increíble poder que está disponible a tu familia en la Oración de Jabes.
Inmediatamente que conocí esta oración, la comencé a practicar en mi
familia. Mi hija es un buen ejemplo. Ella tenía 17 años y terminando el
bachillerato (escuela superior).
Ella se preguntaba qué debería hacer con su vida y futuro. Dios ya la
había bendecido. Ella tenía excelentes calificaciones y tenía talentos
musicales. Yo deseaba que ella usara sus dones y talentos para Dios.
Empecé a pedirle a Dios “Bendice su vida como tu desees y amplía su
territorio. Dale oportunidades para influenciar el mundo para Ti.
Permite que Tu mano esté siempre sobre ella y Padre, te pido que la
libres del mal”.
Dios inmediatamente empezó a trabajar en su vida. Luego de unos meses se
fue como misionera a corto plazo a Kazakistán con Operación
Movilización. Ella se llevó una copia del libro “La oración de Jabes” la
leyó e hizo la oración durante las 36 horas que duró el viaje hasta este
país de Asia Central. Cuando llegó a su destino, le pidieron que diera
un devocional. ¿de qué compartió? De la oración de Jabes. El líder del
equipo misionero le pidió el libro prestado y él a su vez lo compartió
con el líder de la misión. El también pidió el libro prestado. La
extensión de sus fronteras ya empezaba a extenderse.
No tengo espacio para poder contar el impacto en la vida de mi hija que
tuvo este viaje. El Señor la usó a ella para compartir el evangelio y
cuando llegó a casa, levantó fondos para ayudar a la construcción de un
pequeño templo en Kazakistán. Comenzó otra vez la escuela y el Señor
comenzó a abrir otras áreas de servicio para ella. Después de la
graduación, Cristina, mi hija, se unirá, si Dios lo permite, al barco de
Operación Movilización, el Doulos. Dios le está dando dirección a su
futuro. Cuando miro hacia atrás, la explosión de bendiciones y nuevas
oportunidades de ministerio que han seguido el haber orado esta simple
oración por ella realmente me sorprende. Dios, de hecho, la ha
contestado abundantemente.
Yo te animo no solo que ores la oración de Jabes para tu vida cada día,
sino que también ores por tu familia.
“Señor, bendice a mi esposo, expande las fronteras de su trabajo. Dale
más influencia para ti, mas oportunidades de impactar vidas. Mantén tu
poderosa mano sobre él. Deja que el Espíritu Santo le dé poder”.
Y por tus hijos ora, “Señor, bendice a mi hijo (hija). Confío que lo
bendecirás de la mejor manera que tú creas. Pero por favor, también
bendícelo con un deseo que te ame a ti profundamente. Expande sus
fronteras. Úsalo aún en su tierna edad para que pueda influir en otras
personas tu amor. Implanta en él amor para las personas perdidas en todo
el mundo. Mantenlo en el hueco de tu mano, moldeándolo y dando poder a
su vida. Mantenlo fuera de la maldad y no dejes que el maligno tenga
influencia sobre él”.
Puedes tener la confianza que cuando haces la oración de Jabes, estás
orando de acuerdo con la voluntad de Dios.
Él quiere derramar sus bendiciones en Su pueblo. A Dios le complace
cuando confiamos en él y le pedimos que nos bendiga como Él quiere
bendecirnos.
Él pedirle que incremente la influencia que tenemos en otros y en el
impacto que podamos tener en el mundo está de acuerdo con la Gran
Comisión, el plan principal de Dios. Él también quiere protegernos de
Satanás y sus demonios. Dios es honrado cuando oras de esta manera.
Será un placer para Dios escuchar y contestar tu oración, tal como lo
hizo con Jabes. 1ra. de Crónicas 4:10 termina diciendo “...Y le otorgó
Dios lo que pidió.”
por David Ecklebarger, publicado en la revista Enfoque Unilit número 22