(NoticiaCristiana.com)
Una carta interna hecha pública el martes indica que
un alto funcionario de la Arquidiócesis de Católica
Romana de Los Angeles podría haber estado enterado
de que un sacerdote acusado de abusos sexuales
planeaba fugarse a México, su país natal.
La misiva escrita en 1988 por el reverendo y
monseñor Thomas J. Curry fue entregada a la Corte
Superior de Los Angeles junto con otros documentos
como parte de una demanda civil presentada por una
de las presuntas víctimas del reverendo Nicolás
Aguilar Rivera.
En la carta fechada el 11 de enero de 1988, Curry
dice que se reunió con Aguilar Rivera para hablar
sobre denuncias de abuso sexual y el sacerdote le
dijo que ``planeaba quedarse con algunos familiares
aquí y luego regresar a México''.
Aguilar Rivera huyó a México luego que Curry
escribió la misiva y actualmente sigue prófugo.
Funcionarios en el estado de Puebla, México, han
dicho que están tratando de ubicar al sacerdote,
acusado en California de 19 cargos graves de abuso
de menores.
En conferencia de prensa, Mary Grant, portavoz de la
organización Red de Sobrevivientes de Abusos por
Sacerdotes, SNAP por sus siglas en inglés, pidió al
cardenal Roger Mahony, de Los Angeles, que
suspendiera a Curry por ``facilitar'' el escape de
Aguilar Rivera. Curry actualmente es obispo auxiliar
en Los Angeles.
Tod Tamberg, portavoz de la arquidiócesis, dijo que
SNAP estaba poniendo fuera de contexto el texto de
la misiva y exagerando su significado. Agregó que
Aguilar Rivera nunca dijo a funcionarios de la
Iglesia que planeaba huir.
"Las conclusiones que sacan de la información que
tienen es incorrecta'', señaló el portavoz.
"Está claro lo que pasó, que Aguilar Rivera huyó sin decir a nada a nadie'', agregó.
Los documentos son parte de una demanda presentada
por un monaguillo mexicano que presuntamente fue
abusado por el sacerdote en 1994, después de que él
huyó de Los Angeles a México.
La querella alega que el cardenal Norberto Rivera,
de la ciudad de México, quien entonces era obispo en
el estado de Puebla, transfirió a Aguilar Rivera a
Los Angeles en 1988 por nueve meses, pese a conocer
los alegatos de abuso que pesaban en contra del
sacerdote.
En una declaración presentada en febrero, el
cardenal mexicano dijo que envió una carta a Mahony
en 1987 avisándole que Aguilar Rivera tenía
``problemas homosexuales''. Tamberg dijo que el
cardenal estadounidense nunca recibió tal misiva.