Cuando el pueblo de Israel salio de Egipto rumbo a Canaán para tomar
posesión de la tierra que fluye leche y miel, jamás imaginaron las dificultades
que enfrentarían en el transcurso del viaje. El libro de Deuteronomio nos
muestra un panorama de las campañas militares que el pueblo Hebreo tuvo que
realizar para abrir brecha entre sus enemigos, y poder llegar a la tierra de la
promesa.
Moisés nos relata la rebeldía del pueblo, las
dificultades del desierto, la oposición de sus enemigos, y de las
bondades y asistencia de Dios. Pareciera como si
Moisés andaba consigo un diario en el cual llevaba el record de lo que acontecía
periódicamente.
Aunque en la Biblia se encuentran un sin numero de
relatos que acaparan la atención. Aquí se hace una mención muy especial de un
rey que gobernaba sobre
sesenta ciudades
fortificadas con
muros altos con puertas de metal, sin contar las otras muchas ciudades sin muro.
Basan que significa (tierra fértil) era el nombre
de aquella región y su rey era Og, este desafió al pueblo de Israel y les salio
al encuentro para pelear contra ellos en la ciudad de Edrei (fuerte). Ahí
Jehová Dios lo
entrego en las manos de Israel
y cayó vencido junto con su ejército por las
tropas comandadas por Josué.
En aquellos tiempos luego de la victoria se solía
despojar al enemigo tomando el botín. En seguida se procedía a repartir los
despojos, eso fue precisamente lo que hicieron los hebreos con las sesenta
ciudades,
despojaron todo lo que había y tomaron posesión de
aquellas tierras.
En el relato curiosamente se hace mención de la
cama del rey Og y de sus enormes dimensiones. Cabe mencionar que tanto la
palabra “cama” como la palabra “sarcófago” se confunden en el idioma arameo. El
caso es que la cama o ataúd de Og media nueve codos de largo, es decir, 4-05
metros, equivalente a 13 pies y 3 pulgadas y media. El largo de esa cama
habla de lo alto que era este hombre,” y según
continúa el relato Og fue el último de los gigantes de esa región.
Og es considerado el Gigante mas grande que se
menciona en la Biblia, le puedo asegurar que usted nunca había escuchado de él,
por otro lado del gigante Goliat sí, la razón estriba al hecho de que es el
favorito en los bosquejos de los pulpitos, por el acto heroico mostrado por un
joven pastorcito llamado David quien lo mato de una sola pedrada, por esa razón
es el gigante más popular de la Biblia. Sin embargo la Biblia también hace
mención de otros gigantes como;
Isbi-benob,
Saf, Goliat
geteo, Sipai, Lamí,
los nefelines,
uno que tenía doce
dedos en las manos, y otros doce en los pies,
etc.
Para que usted tenga una idea mas clara del enorme
tamaño de este hombre, simplemente compárelo con Goliat. Goliat media seis codos
y un palmo, ósea, 9 pies 6 pulgadas y media. Como podemos ver Og podría
cómodamente haber reclinado su codo sobre la cabeza de Goliat a “Juzgar por el
tamaño de su cama.”
Interesantemente Moisés no tomo la cama como botín
posiblemente por su enorme tamaño o por su gran peso. Por el contrario los
amonitas se la
llevaron como pieza de museo y la pusieron en Raba para que la gente viera lo
que
posiblemente era la cama más grande del mundo en
ese entonces.
La Biblia es un libro excitante, no es un libro
aburrido, te habla de pequeñín de Zaqueo y del grandullón de Goliat, de la cama
de Og y de la mula que le hablo al profeta, de una zarza que arde y no se
consume y de una roca donde brota agua para tres millones de personas sedientas.
Junta a Mateo el publicano con Simón el celóte, te
menciona a Judas el cobarde y al vil Barrabas. El fuerte Sansón y a Pilatos el
pusilánime, al religioso Nicodemo y el leproso Naamán, el adúltero Herodes, al
llorón Jeremías, y a todas las “Marías.
Más de alguien se preguntará: ¿de que me sirve hoy
saber la estatura de este hombre? Alrededor del 40 por ciento del “Antiguo
Testamento” es mera narración de eventos y sucesos históricos, nos toca a
nosotros como
lectores apropiarnos de las promesas y bendiciones
que se encuentran escritas como testimonio de lo que Dios es capaz de hacer por
sus escogidos.
Pregúntese ahora ¿cuál es el gigante Og que le ha
salido al encuentro para hacerle la guerra? No dude que así como Dios prometió a
Moisés entregarlo en su mano, también lo hará con usted.
Pablo les escribió a los cristianos de Roma que lo
que antes fue escribió (Antiguo Testamento) para nuestra enseñanza se escribió,
a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras tengamos
esperanza. (Romanos 15:4).