El
positivismo es una forma de pensamiento que muchas personas usan a
menudo para lograr superarse en sus vidas.
Positivismo
es un tipo de fe humana que opera a través del pensamiento, el cual
proyecta a la mente una imagen de lo que se desea. De este modo la
persona se auto estimula mentalmente para recibir aquello en lo que se
ha enfocado.
A simple
vista parece maravilloso, pero en la realidad es un esfuerzo meramente
humano donde no se le da espacio a la dirección de Dios. Contrario a lo
que dice la escritura; Porque por fe andamos, no por vista (2ª
Corintios 5:7)
Una actitud positiva puede hacerle mucho bien
aquéllas personas quienes tienen problemas de autoestima, que sufren de
falta del sentimiento valorativo de
si mismo y que a menudo se encuentran en
mal estado de ánimo.
Tristemente
es solo un pensamiento positivo que tomo lugar en la mente y se limita
al hombre natural, a la esfera del hombre almático. Afectando
parcialmente las emociones del individuo.
Con toda
certeza podemos decir que solamente es una ruta alterna (a la fe de
Dios) que a su propio criterio el hombre usa con el propósito de
alcanzar el éxito en este mundo.
La fe es más
que un simple pensamiento positivo, es un don y proviene de Dios. La fe
opera en el plano espiritual, es la que la Biblia señala como capaz de
mover montañas.
Esta
fe de Dios produce resultados sobrenaturales y es la que obra sanidades
y milagros.
El
deseo de Dios para todos sus hijos es que además de tener una mente
positiva se instruya para depender enteramente en la fe de Dios.
§
La fe
es por el oír
El
ejemplo más grande lo encontramos en los apóstoles quienes son el modelo
de fe para nosotros. La fe fue para ellos el recurso vital para el
desarrollo de su vida en Cristo.
La
historia testifica cómo los apóstoles por medio de la fe llevaron a cabo
una misión casi imposible en medio de tanta oposición y persecución.
Se ha
preguntado alguna vez ¿Cómo adquirieron esa clase de fe? Lo maravilloso
de todo es que la misma palabra de Dios nos da la respuesta, y nos dice
como obtenerla.
La fe
viene por si sola sobre la vida de todo nuevo creyente. Pablo dice;
La fe
es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
(Romanos 10:17).
El
apóstol Pablo bajo inspiración divina, habla de la seguridad de recibir
ésta clase de fe.
La fe viene por el oír atentamente la palabra de
Dios.
Cuando
la fe de Dios viene a su vida, llega para quedarse. Viene para
transformarlo de una persona natural a una sobrenatural, de una persona
ordinaria a una extraordinaria. La fe viene y no se va, viene para
quedarse, jamás permita que alguien le diga lo contrario.
El
cristiano que se mueve por fe, tiene sus oídos atentos para escuchar
porque ha aprendido a creer a Dios, ha aprendido a aplicar y declarar la
palabra en su vida.
El
creyente que ha aprendido a oír a Dios, esta siempre enfocado en la
respuesta de Dios y nunca se distrae poniendo su atención en las
circunstancias que le rodean.
§
La
habilidad para crear y quitar montañas
Un dato
curioso es que todos tenemos la habilidad de crear montañas en nuestra
vida, no importa que clase de montaña, ya sea una montaña de
incredulidad, incapacidad, baja estima, complejos, relaciones sociales,
finanzas, o cualquier otro tipo de montaña.
Lo
cierto es que si las pudimos crear también las podemos derribar. La
Biblia nos da la formula como. Jesús dijo;
De
cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis
esto a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasara; y nada os será
imposible. (Mateo
21:21)
Guarde
esto en su espíritu, Usted fue habilitado para sobreponerse a toda
imposibilidad.
El
hecho de colocar su confianza en Dios le hace una persona sobrenatural.
Jesús dijo;
Si
puedes creer, al que cree todo le es posible.
(Marcos 9:23)
La
respuesta es obvia. La respuesta es que ese problema o montaña
cualquiera que sea ¡tiene que moverse!
§
Revestidos de la unción de Cristo
Usted
ha sido revestido de Jesucristo. Su unción ha venido sobre su
vida y es permanente. Esta cobertura no se pone y se quita como la ropa
que usamos a diario.
Pues
todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que
habéis sido bautizado en Cristo, de Cristo estáis revestidos.
(Gálatas 3:26,27).
¿Cuanta fe puedo llegar a tener...?
Debemos
aprender a caminar en constante fe, ese es el requisito para ser usado
por Dios. Todos por igual hemos recibido una medida de fe, Pablo dijo;
...piense de si con cordura, conforme a la medida de fe que Dios
repartió a cada uno.
(Romanos 12:3b)
Note
que no habla de medidas de fe, sino más bien de una sola medida de fe,
es decir que Dios ha impartido por igual una medida de fe para todos sus
hijos.
El
apóstol Pablo aconseja que al pensar en esto, debemos hacerlo con
cordura y con sensatez.
Nuestra
fe debe señalar al constante crecimiento. Recuerde que la fe es
fruto del Espíritu, Gálatas 5:22. El verso 23 dice que tal fruto no
esta sujeto a ley, de modo que no hay una ley existente en este mundo
que limite el crecimiento de nuestra fe.
Los
apóstoles conocían muy bien este principio, esto explica la razón por la
cual se acercaron con plena confianza a Jesús para pedirle:
auméntanos la fe. Lucas 17:5,6.
Medite
en la respuesta de Jesús,
si
tuvierais fe como un grano de
mostaza, podríais decir a este
*sicómoro:
desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.
(*
Una variedad de la higuera)
Parafraseemos; cuando hayan crecido en fe lo sabrán porque podrán
hacer cosas que antes les eran imposibles.
Lo que
Jesús les estaba tratando de decir es que el crecimiento llegaría
eventualmente y en su momento.
§
La
unidad de la fe un destino espiritual
Recuerde esto, todo toma su tiempo, si al presente considera que aun no
goza de un nivel alto de fe, déjeme decirle que hay esperanza, usted va
rumbo a ese lugar. Dios le esta preparando para que entre a esa nueva
dimensión de fe.
Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del
Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la
plenitud de Cristo.
(Efesios 4:13).
§
No
podemos dar lo que no tenemos
Pedro y
Juan se dirigían a la oración de las 3:00 de la tarde, de pronto
encontraron a un cojo postrado a la entrada del templo, el cual al
verlos les pidió una limosna.
Pedro, con Juan, fijando en el los ojos, le dijo: míranos... Mas Pedro
dijo: no tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de
Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.
Hechos 3:4,6.
Note
que Pedro dijo a éste hombre; “lo que tengo te doy” antes pidió
auméntanos la fe pero ahora ya la tenia. Solo oiga la voz de Dios
atentamente, y esa medida de fe que ya tiene, quizá no en gran
proporción, pero que ya tiene, va creciendo paso a paso, día con día,
hasta que llegue al nivel de la fe que mueve montañas.
Un
error muy común que cometemos con mucha frecuencia, es que ante una
situación difícil lo primero que hacemos es pedir a Dios en oración que
resuelva el problema,
cuando lo único que debemos hacer es hablar una
sola palabra de fe.
Por
favor no me mal interprete, el problema no consiste en venir en oración
y pedir algo a Dios, sino en el tipo de oración en que venimos, en la
oración de fe sencillamente se hacen declaraciones basadas en la palabra
de Dios para su victoria personal.
Y la
oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere
cometido pecados, le serán perdonados.
(Santiago 5:15)
§
Conquistemos nuestras dudas
JESÚS
dijo; “y no dudare en su corazón”, debe aprender a conquistar sus dudas,
y la única forma es poniendo a trabajar su fe. Esto representará un reto
muy grande para su vida, su fe será puesta a prueba, tendrá que
enfrentarse aun ante su propia razón.
Habrá
momentos que a pesar de haber orado y declarado victoria ante un
problema no vea resultados inmediatos.
Recuerde que Abraham creyó y le fue contado por justicia Romanos 4:3.
Y los que son de fe son bendecidos con el creyente Abraham. Gálatas 3:9.
Usted es
justo y el justo por su fe vivirá. Habacuc. 2:4
Texto Bíblico
tomado de la Biblia Reina Valera versión 1960