image

Tema: Orando En La Presencia Manifestada De Dios

Pastor Rolando Hidalgo

En la epístola del apóstol San Pablo a los Hebreos se nos anima a que nos acercarnos en oración a nuestro Gran Sumo Sacerdote con plena confianza.

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. (Hebreos 4:16).

Nuevamente en el capitulo diez esta invitación es reafirmada cuando se nos dice;

... Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo,  (Hebreos 10:19).

No hay una forma mas elevada de oración que estar simplemente reposando en la presencia de Dios, escuchando con nuestro espíritu la dirección de Dios y siendo capaces de expresar las necesidades más profundas de nuestro corazón a un Dios que esta tan lleno de Gracia y Amor.

Esta clase de oración no es exclusiva para un grupo selecto de gigantes espirituales, esta disponible para todo creyente.

1.  La oración en el lugar Santísimo

El templo en Jerusalén estaba dividido en tres partes: el atrio, el lugar Santo y el lugar Santísimo. Tanto judíos como a gentiles se les  permitía entrar al atrio sin restricción.

El lugar Santo era donde se ofrecían los sacrificios. Sin embargo el lugar Santísimo era el lugar donde habitaba Dios - el lugar de la presencia manifestada de Dios. Hoy en día, cualquier persona puede recibir algo de parte de Dios tan solo con estar en el ministerio del “atrio” sea salvo o no. Es decir, cualquier persona puede asistir a un servicio evangélico donde se predica el Evangelio del Reino y poder escuchar libremente la verdad de Dios.

El Lugar Santo es donde la ministración toma lugar. Es aquí donde oramos el uno por el otro y es el lugar donde experimentamos el mover del Espíritu Santo. El Lugar Santo es un lugar dónde Dios se mueve y es donde Su pueblo recibe bendición.

Me doy cuenta que no estoy satisfecho con estar en el Lugar Santo, lugar dónde hay ministración de los unos por los otros. Siento la necesidad de entrar “a la misma presencia de Dios” -  en la presencia manifestada de Dios.

En el Antiguo Testamento el acceso al lugar Santísimo estaba prohibido para el pueblo, y solamente los sacerdotes podían entrar.

En el Nuevo Pacto a través de la oración, denuedo y fe, cada uno de nosotros podemos entrar en la presencia manifestada de Dios. Esto es posible debido a nuestro Gran Sumo Sacerdote quien nos ha dado;

"... libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne (Hebreos 10:19,20).

¿Le gustaría tener un verdadero encuentro de intimidad con Dios? Si su respuesta es “sí” entonces debe entrar al “lugar Santísimo”.

2.  Cinco estorbos de la oración de intimidad

El libro de Hebreos nos revela los estorbos que impiden este tipo de cercanía e intima relación de la oración con nuestro Dios.

Estorbo 1 - Falta de Denuedo

Dios apremia el denuedo de todos sus hijos, así que debemos venir osadamente al trono de la gracia con toda confianza. Es probable que usted se sienta intimidado o que las dudas ronden por su mente.

¡Sacúdase esas dudas y échalas  fuera en el Nombre de Jesús! no está entrando en la presencia de Dios por lo bueno que usted es, sino por la sangre preciosa de Jesús. Su Sangre nos da acceso directo a la Gracia de Dios para nuestro beneficio, el de nuestra familia y el de nuestro futuro.

Estorbo 2 - Falta de Sinceridad

El apóstol dice; “acerquémonos con corazón sincero...” (Hebreos 10:22).

Cuando entramos en la presencia de Dios somos totalmente vulnerables. No estamos pasando solamente por un momento especial de alabanza y adoración. En vez, venimos con un corazón totalmente rendido a Dios a lo que el quiera hacer con nosotros.

La sangre de Jesús solamente funciona cuando venimos a él con un corazón sincero. Si hay algún estorbo y sabemos cual es, debemos confesarlo inmediatamente.

No hay una sola persona en toda la tierra que pueda decir que esta exenta de cometer errores diarios,  sin embargo muchas son las personas que no tienen la capacidad de reconocer sus propios errores ante Dios, y fallan al no confesarlos.

Este estorbo “la falta de sinceridad” los priva de entrar a la presencia manifestada de Dios.

En mi caminar con Dios también he conocido personas que a pesar de no tener conocimiento de algún pecado en su vida, tienen un sentido de culpabilidad y de indignidad. Se sienten culpables por errores que nunca han cometido, e incluso se sienten mal por las faltas de otros.

Este tipo de persona anda siempre pidiendo perdón por todo sin haber razón alguna, ahora este es otro estorbo.

Por favor no haga eso, eso es condenación. La condenación procede del diablo, mientras que la verdad viene de Dios. Entre tanto usted tenga un corazón sincero,  y la verdad de Dios gobierne su corazón, confiese sus errores ante él pero no pida perdón por lo que no ha hecho, disfrute de la confianza que él le ha dado, no esconda nada delante de él, quien todo lo sabe y que ante sus ojos todas las cosas están desnudas, hable con él honestamente:

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. (Hebreos 4:16).

Estorbo 3 - No mantener firme nuestra Confesión

El libro de hebreos nos dice que; Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.  (Hebreos 10:23)

Dios mismo es quién le ha invitado a esta relación de oración. Cuando la duda viene, con toda certeza podrá saber que la fuente de esa duda no proviene de Dios; sino de parte del enemigo de su alma.

Dios es un Dios que requiere fe para creerle. Él nos pide  que nos pongamos de acuerdo con él por medio de la confesión de lo que nos ha prometido.

Estorbo 4 - Malas Relaciones

Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; (Hebreos 10:24).

Jesús enseño que no debemos guardar rencor contra nuestro prójimo cuando vengamos ante el trono de Dios. Hagamos todo lo posible por mantener el vínculo de la paz con los demás.

Estorbo 5 - Descuidar la Iglesia local

No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre..." (Hebreos 10:25)

Pablo se refiere a la iglesia local, hace también mención de aquellos que por uno u otro motivo se alejan de la iglesia, Pablo lo considera una “mala costumbre”. Fallar en mantener una buena y saludable relación con la iglesia local, es un estorbo que nos impide entrar en la oración personal de intimidad con Dios. El Señor quiere que todos seamos parte de una iglesia local y que asistamos habitualmente.

En Discípulos Del Reino tenemos hermanos que residen fuera del área Metropolitana de Toronto, en ciudades circunvecinas como Brampton y Mississauga, que les toma mucho mas tiempo y esfuerzo para llegar y adorar juntamente con nosotros para los servicios de los domingos.

Estas personas obviamente han entendido la verdad poderosa de la palabra “congregarse”. Reunirse se ha vuelto una necesidad para ellos y procuran estar siempre  juntos con el resto de la comunidad para entrar en la presencia de Dios en la oración íntima.

3.  Los resultados de la oración íntima

Amados, hemos recibido dos grandes beneficios: la misericordia y la gracia. Dios es un Dios bueno que extiende Su misericordia a nosotros. Su misericordia es nueva cada mañana. Entonces la gracia de Dios está disponible para ayudarnos en el momento de la necesidad.

  • Cualquiera sea tu necesidad - Su gracia es mayor.

  • Cualquiera sea el problema de su familia - su gracia es mayor.

  • Cualquiera sean las fuerzas negativas que le están asediando - su gracia es mayor.

  • Cualquiera sean las pruebas que esta pasando - su gracia es mayor.

  • Cualquiera sea la enfermedad que esta padeciendo - su gracia es mayor

Depende de nosotros el practicar este tipo de oración íntima con nuestro Dios. Somos exhortados a que  nos: “acerquémonos con corazón sincero..." (Hebreos 10:22). Somos nosotros los que decidimos si nos  acercamos más a Dios o no.

Este tipo de oración nos ayudará a que caminemos en humildad, porque entre más nos intimamos con Dios, más nos damos cuenta que lo necesitamos. Es la manera más eficaz de tratar con el pecado, porque en la luz de Dios, la oscuridad es expuesta y la gracia fluye en nosotros.

Una relación de íntima oración con Dios nos mantendrá transparentes y reales ante él. Jesús nos demanda verdad en todas las cosas, no podemos esconder nada de él quién sabe cada uno de nuestros pensamientos. Tomemos tiempo para entrar a este lugar de oración íntima con Dios, dónde oímos Su voz, y Él, dirige nuestras palabras.

Es en este estado de relación íntima que experimentamos la plenitud del gozo, porque en Su presencia hay plenitud de gozo y paz.

Texto Bíblico tomado de la Biblia Reina Valera versión 1960


| Home | Ubicación | Enseñanzas Del Reino | Estudios Bíblicos | Predicaciones MP3 | Temas | Eventos |
|
Aceptar a Cristo | Preguntas Bíblicas | Misiones | Qué creemos | Profecía | Links |