La oración y fe van juntas. El espíritu de fe es una atmósfera de
expectación. Lo que creemos es lo que determina si
esta
atmósfera esta presente o no. Cuando nuestra vida de fe y nuestra vida
de oración, ambas están funcionando propiamente, habrá una expectación
sobre lo que el Señor hará.
Jesús
dijo; y todo lo que pidiereis en oración creyendo lo recibiréis
Mateo 21:22.
En esta
Enseñanza del Reino veremos el poder de la oración creyendo.
-
La oración creyendo abre
la puerta a los recursos ilimitados de Dios.
·
Las palabras creer y creyendo se mencionan 267 veces en la Biblia.
Obviamente esta es una verdad muy importante.
· Jesús
le dijo al padre del muchacho sordo mudo que si él podía creer, todo le
era posible
Marcos 9:23-26.
La clave para la liberación de este joven fue que el padre estaba
creyendo.
·
Jesús dijo al centurión
que si creía el Milagro ocurriría, al creer el centurión soltó el poder
sanador. (Mateo 8:13)
· Jesús
dijo que señales y prodigios seguiría a todo aquel que creyera. Nuestro
creer trae como resultado señales y prodigios. (Marcos
16:16-19).
· Jesús
dijo que el oír y creer resulta en vida eterna (Juan 5:24).
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Las oraciones creyendo
requieren que acondicionemos nuestras mentes acerca de lo que Dios
ha dicho.
Algunos
han sugerido que no es tan importante lo que usted cree con tal que crea
en algo. ¡Cuán horrible y desacertado!
Amados,
es muy importante lo que creemos. Nuestra oración “creyendo” debe estar
anclada en la palabra de Dios. No olvide que lo que Dios dijo en su
palabra realmente lo quiso decir, es por eso que tenemos la certeza que
jamás nos fallará, su Palabra es pura, perfecta y verdadera.
Nunca
debemos acoplar la Palabra de Dios en aquello que nos gusta o no nos
gusta. Nosotros no alineamos la
Palabra de Dios con nuestras tradiciones y conductas. En
cambio permitimos a la Palabra de Dios impactar y cambiar nuestras
vidas. Somos
nosotros quienes nos
acoplamos en
la Palabra de Dios.
Si
nosotros no tomamos una determinación con respecto a la Palabra de Dios,
no recibiremos nada del Señor.
Santiago dijo;
Pero pida con fe, no
dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es
arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues,
quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.
(Santiago 1:6-8).
Tome una determinación.
§
¿Es Dios su
sanador o quien lo enferma?
§
¿La pobreza
es una bendición o una maldición?
§
¿Diezmar y
dar ofrendas le abren las ventanas de los cielos o le hace imposible
pagar sus cuentas?
§
¿Querrá Dios
que usted tenga un avivamiento personal, o solo una buena reputación de
espiritual ante los demás?
El ciego
Bartimeo es un buen ejemplo de cómo Dios quiere que seamos específicos
en nuestras oraciones. Él clamó a Jesús, incluso cuando los discípulos
intentaron detenerlo, tiró su túnica de mendigo. Aun así, Jesús le
pregunta:
¿Qué
quieres que te haga? (Marcos 10:51).
¿Qué al caso
no sabía Jesús que Bartimeo era ciego y que necesitaba sanidad? Por
supuesto que sí, no obstante, Jesús quería que Bartimeo declarara su
deseo. Jesús quería que Bartimeo tomara una determinación con respecto a
lo que esperaba del Señor en fe.
Imagine si Bartimeo hubiera orado una oración
tradicional y sin poder como esta...
"Señor, yo no puedo decirte lo que yo quiero,
porque yo quiero lo que tu quieres. Si deseas me revelas tu voluntad.
Señor, yo no tengo mi propio
deseo. Yo sólo deseo eso que tú deseas para mí. Si
tú quieres, entonces yo quiero.
¿Suena
humilde no es así? Pero ciertamente muy desacertado. Si Bartimeo hubiera
orado así, es posible que él nunca hubiera recibido la vista. En cambio
él contestó a Jesús con palabras específicas diciendo;
"Maestro, que
recobre la vista" (Marcos 10:51).
Ese tipo de
oración específica trajo resultados positivos a Bartimeo. Debemos
aprender a distinguir los diferentes tipos de oración para poder ser
eficaces.
Santiago
dice; La oración eficaz del justo puede mucho. Santiago 5:16b.
Entre los diferentes tipos de oraciones
mencionare tres;
1.
La oración de fe;
Santiago 5:15. Este tipo de oración se basa en actuar en la voluntad de
Dios a través del conocimiento de la palabra escrita. Marcos
11:22,23. Mateo 16:19.
2.
La oración de
consagración;
Lucas 22:42. Este tipo de oración se basa en el rendimiento de nuestra
voluntad para dar espacio a la voluntad de Dios en nuestra vida.
3.
La oración de
acuerdo; Mateo
18:19,20. Este tipo de oración se basa en juntarse dos o más personas
para pedir algo en común acuerdo. Hechos 2:1. Hechos.12:5.
Levítico
26:7,8
Como vera la
Palabra de Dios está clara para que nosotros podamos tomar una
determinación sobre lo que dice.
·
La
voluntad
de Dios para usted es salud y sanidad.
·
La
voluntad
de Dios para usted
es incremento y prosperidad.
·
La
voluntad
de Dios para usted
es que sea cabeza y no cola.
·
La
voluntad
de Dios es que
todas las cosas obren para bien en su vida.
·
La
voluntad de Dios es la
seguridad de la salvación para usted y su familia.
-
La oración creyendo clasifica la incredulidad como pecado.
El libro de hebreos dice que un corazón malo
de incredulidad endurece nuestros corazones
“Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de
incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a
los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de
vosotros se endurezca por el engaño del pecado."
(Hebreos 3:12-13).
Nuestro corazón se endurece cada vez que
escogemos no creer a Dios en: La provisión, La protección, La salud, La
familia, Las finanzas, El propósito y destino espiritual.
Entre más entretenemos la incredulidad se
vuelve más duro nuestro corazón hasta que este lleno de amargura y
enojo.
La oración creyendo no tolera la
incredulidad, trata la incredulidad como pecado.
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La oración creyendo es como la oración de un niño.
Jesús nos enseñó que no entraríamos en las
bendiciones de Su Reino a menos que nos volviéramos como niños.
Y dijo: De cierto os digo,
que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de
los cielos.
(Mateo 18:3).
Hay una inmensa diferencia entre ser
infantil y ser como niño. Jesús no nos enseñó a ser infantiles, sino a
tener un acercamiento a Él como un niño.
El niño que nunca ha oído una
mentira dará el auténtico valor a todas las cosas.
Nuestro Padre celestial jamás ha dicho una
mentira. Siempre cumple Su Palabra, se puede
confiar plenamente en él. La
fe como niño declara que;
"Dios lo dijo, por tanto lo creo".
Dios nos ha llamado (usted y a mi, y todos
los de la iglesia de Cristo) a la oración, y ésta oración se está
moviendo más fuerte que antes.
Recordemos que nuestra
oración no funciona a menos que sea una oración creyendo.
La oración creyendo no es posible a menos que estemos
anclados en la Palabra de Dios.
La oración y fe en la Palabra de Dios van de la mano.
No hay ningún límite a la
oración creyendo porque Jesús dijo; Y todo lo que pidiereis en oración,
creyendo, lo recibiréis.
(Mateo 21:22)
Texto Bíblico tomado de
la Biblia Reina Valera versión 1960