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Tema: Pedir En Oración Creyendo

Pastor Rolando Hidalgo

La oración y fe van juntas. El espíritu de fe es una atmósfera de expectación. Lo que creemos es lo que determina si esta atmósfera esta presente o no. Cuando nuestra vida de fe y nuestra vida de oración, ambas están  funcionando propiamente, habrá una expectación sobre lo que el Señor hará.

Jesús dijo; y todo lo que pidiereis en oración creyendo lo recibiréis Mateo 21:22.

En esta Enseñanza del Reino veremos el poder de la oración creyendo.

  1. La oración creyendo abre la puerta a los recursos ilimitados de Dios.

·   Las palabras creer y creyendo se mencionan 267 veces en la Biblia. Obviamente esta es una verdad muy importante.

·    Jesús le dijo al padre del muchacho sordo mudo que si él podía creer, todo le era posible Marcos 9:23-26.

        La clave para la liberación de este joven fue que el padre estaba creyendo.

·    Jesús dijo al centurión que si creía el Milagro ocurriría, al creer el centurión soltó el poder sanador. (Mateo 8:13)

·    Jesús dijo que señales y prodigios seguiría a todo aquel que creyera. Nuestro creer trae como resultado señales y  prodigios.  (Marcos 16:16-19).

·    Jesús dijo que el oír y creer resulta en vida eterna (Juan 5:24).

  1. Las oraciones creyendo requieren que acondicionemos nuestras mentes acerca de lo que Dios ha dicho.

Algunos han sugerido que no es tan importante lo que usted cree con tal que crea en algo. ¡Cuán horrible y desacertado!

Amados, es muy importante lo que creemos. Nuestra oración “creyendo” debe estar anclada en la palabra de Dios. No olvide que lo que Dios dijo en su palabra realmente lo quiso decir, es por eso que tenemos la certeza que jamás nos fallará, su Palabra es pura, perfecta y verdadera.

Nunca debemos acoplar la Palabra de Dios en aquello que nos gusta o no nos gusta. Nosotros no alineamos la Palabra de Dios con nuestras tradiciones y conductas. En cambio permitimos a la Palabra de Dios impactar y cambiar nuestras vidas. Somos nosotros quienes nos acoplamos en la Palabra de Dios.

Si nosotros no tomamos una determinación con respecto a la Palabra de Dios,  no recibiremos nada del Señor.

Santiago dijo; Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.  (Santiago 1:6-8).

Tome una determinación.

§   ¿Es Dios su sanador o quien lo enferma?

§   ¿La pobreza es una bendición o una maldición?

§   ¿Diezmar y dar ofrendas le abren las ventanas de los cielos o le hace imposible pagar sus cuentas?

§   ¿Querrá Dios que usted tenga un avivamiento personal, o solo una buena reputación de espiritual ante los demás?

El ciego Bartimeo es un buen ejemplo de cómo Dios quiere que seamos específicos en nuestras oraciones. Él clamó a Jesús, incluso cuando los discípulos intentaron detenerlo, tiró su túnica de mendigo. Aun así, Jesús le pregunta:

¿Qué quieres que te haga? (Marcos 10:51).

¿Qué al caso no sabía Jesús que Bartimeo era ciego y que necesitaba sanidad? Por supuesto que sí, no obstante, Jesús quería que Bartimeo declarara su deseo. Jesús quería que Bartimeo tomara una determinación con respecto a lo que esperaba del Señor en fe.

Imagine si Bartimeo hubiera orado una oración tradicional y sin poder como esta...

"Señor, yo no puedo decirte lo que yo quiero, porque yo quiero lo que tu quieres. Si deseas me revelas tu voluntad. Señor, yo no tengo mi propio deseo. Yo sólo deseo eso que tú deseas para mí. Si tú quieres, entonces yo quiero.

¿Suena humilde no es así? Pero ciertamente muy desacertado. Si Bartimeo hubiera orado así, es posible que él nunca hubiera recibido la vista. En cambio él contestó a Jesús con palabras específicas diciendo;

"Maestro, que recobre la vista" (Marcos 10:51).

Ese tipo de oración específica trajo resultados positivos a Bartimeo. Debemos aprender a distinguir los diferentes tipos de oración para poder ser eficaces.

Santiago dice; La oración eficaz del justo puede mucho.  Santiago 5:16b.

Entre los diferentes tipos de oraciones mencionare tres;

1. La oración de fe; Santiago 5:15. Este tipo de oración se basa en actuar en la voluntad de Dios a través del  conocimiento de la palabra escrita. Marcos 11:22,23. Mateo 16:19.

2. La oración de consagración; Lucas 22:42. Este tipo de oración se basa en el rendimiento de nuestra voluntad para dar espacio a la voluntad de Dios en nuestra vida.

3. La oración de acuerdo; Mateo 18:19,20. Este tipo de oración se basa en juntarse dos o más personas para pedir algo en común acuerdo. Hechos 2:1. Hechos.12:5. Levítico 26:7,8

Como vera la Palabra de Dios está clara para que nosotros podamos tomar una determinación sobre lo que dice.

·  La voluntad de Dios para usted es salud y sanidad.

·  La voluntad de Dios para usted es incremento y prosperidad.

·  La voluntad de Dios para usted es que sea cabeza y no cola.

·  La voluntad de Dios es que todas las cosas obren para bien en su vida.

·   La voluntad de Dios es la seguridad de la salvación para usted y su familia.

  1. La oración creyendo clasifica la incredulidad como pecado.

El libro de hebreos dice que un corazón malo de incredulidad endurece nuestros corazones

“Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado." (Hebreos 3:12-13).

Nuestro corazón se endurece cada vez que escogemos no creer a Dios en: La provisión, La protección, La salud, La familia, Las finanzas, El propósito y destino espiritual.

Entre más entretenemos la incredulidad se vuelve más duro nuestro corazón hasta que este lleno de amargura y enojo.

La oración creyendo no tolera la incredulidad, trata la incredulidad como pecado.

  1. La oración creyendo es como la oración de un niño.

Jesús nos enseñó que no entraríamos en las bendiciones de Su Reino a menos que nos volviéramos como niños.

Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. (Mateo 18:3).

Hay una inmensa diferencia entre ser infantil y ser como niño. Jesús no nos enseñó a ser infantiles, sino a tener un acercamiento a Él como un niño. El niño que nunca ha oído una mentira dará el auténtico valor a todas las cosas.

Nuestro Padre celestial jamás ha dicho una mentira. Siempre cumple Su Palabra, se puede confiar plenamente en él. La fe como niño declara que; "Dios lo dijo, por tanto lo creo".

Dios nos ha llamado (usted y a mi, y todos los de la iglesia de Cristo) a la oración, y ésta oración se está moviendo más  fuerte que antes.

Recordemos que nuestra oración no funciona a menos que sea una oración creyendo. La oración creyendo no es posible a menos que estemos anclados en la Palabra de Dios. La oración y fe en la Palabra de Dios van de la mano.

No hay ningún límite a la oración creyendo porque Jesús dijo; Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis. (Mateo 21:22)

Texto Bíblico tomado de la Biblia Reina Valera versión 1960


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