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Tema: La Oración Nuestro Gran Recurso

Pastor Rolando Hidalgo

“...Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu...” (Efesios. 6:18)

La oración puede ser el más grande recurso sin explotar con la que el ser humano pueda contar. Imagínese tener un pozo petrolero en su propiedad, o una cuenta bancaria valorada en un millón de dólares; sin embargo, ignora que existe.

A menudo la oración es “desconocida” y “olvidada” - se habla mucho de ella, pero raramente se hace uso de ella. La oración es como ese pozo petrolero o esa cuenta bancaria de gran valor, en donde el creyente tiene el derecho de hacer retiros todas las veces que le sea necesario.

Creo de todo corazón que Dios nos urge a tomar más tiempo en oración como nunca antes; y que animemos a los creyentes a entrar en su presencia a través de la oración.

De acuerdo a (1ª Corintios 7:5) el Señor dirige a su pueblo a tiempos especiales de oración.

Jesús quería que sus discípulos supieran cuán deseoso está nuestro Padre Celestial de contestar todas nuestras oraciones, El dijo:

“Y yo os digo: pedid, y se os dará; buscad, y hallareis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. (Lucas 11:9,10)

Discípulos del Reino debe contemplar que para tener éxito en este nuevo milenio debemos mantenernos en creciente oración. Sin embargo para llevar acabo esta tarea, debemos considerar Tres dimensiones de la oración: La dimensión pedir, la dimensión buscar y la dimensión llamar.

  1. LA DIMENSIÓN “PEDIR”

Esta es la dimensión básica de la oración. Cada uno de nosotros instintivamente sabe cómo pedir. Cuando éramos bebes, pedíamos que se nos cambiara el pañal, ser cargado en brazos o ser alimentados - sencillamente con llorar.

Llorábamos, e inmediatamente nuestros padres conocían que teníamos una necesidad y trataban de suplirla, de este modo nos comunicábamos hasta que un día aprendimos a comunicarnos con palabras.

Hoy día como creyentes, aún lloramos a nuestro Padre Celestial cuando precisamos algo. Indudablemente a Dios le agrada cuando venimos a él osadamente para pedirle algo y nos mantenemos persistentes.

No sea reluctante cuando traiga una petición de oración al Padre Celestial. Nunca crea que le está molestando, recuerde que él es:

Ø     El Padre Celestial

Ø     El Dios dulce tierno y amoroso

Ø     El Todo poderoso

Ø     El Mas que suficiente

Ø     El Dios de lo imposible

Ø     El Dios que concede las peticiones de nuestro corazón

    Dios mismo nos mandó que pidiéramos por:

a)       Sabiduría. (Stg. 1:5)

b)      Lo que El ha prometido. (Stg. 4:2)

c)       Todas las cosas disponibles en el nombre de Jesús.  (Juan.14:13,14).

Puede ser que usted haya recibido muchas respuestas al haber orado, por lo tanto no cese de pedir.

En tanto que vivamos en ésta tierra, necesitamos movernos en la dimensión “Pedir” de la oración.

  1. LA DIMENSIÓN “BUSCAR”

Algunas cosas las recibimos en oración no por pedirlas, sino por buscarlas. ¡Si anda en busca de un tesoro no lo encontrará en la puerta de su casa! Tendrá que salir a buscarlo hasta encontrarlo. Esto requerirá de disposición, de tiempo y de paciencia.

... porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.  (Hebreos 11:6-b).

He descubierto que he entrado en la dimensión “buscar” cuando uso en conjunto la oración y la lectura de la Palabra. Encuentro que Dios me advierte, corrige y anima a usar su palabra en mi oración.

La Biblia está repleta de tesoros escondidos que el Espíritu Santo nos revela a medida que la estudiamos. De modo que cuando buscamos a través de la palabra de Dios en nuestro corazón, de pronto veremos una dimensión más alta en los planes de Dios; así como la visión y destino espiritual que tiene para con nosotros.

Ahora en vez de orar por lo que yo quiero, hago mi oración basada en lo que he encontrado en su palabra.   En Mateo 6:33 leemos:

“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.

Cuando busquemos primeramente las prioridades de oración en la palabra de Dios, entonces tendremos las respuestas a nuestras necesidades.

  1. LA DIMENSIÓN “LLAMAR”

Aquí no dice, “llamar y dar de golpes a la puerta y esta se abrirá.” ¡No! sino que dice se os abrirá.  Esto nos sugiere una respuesta garantizada. También implica que hay alguien esperando al otro lado de la puerta.

Obviamente que en ésta puerta no hay cerrojo en la parte de afuera, debe ser abierta por dentro. ¿Quién está atrás de esta puerta? ¡Jesús! 

En ésta dimensión de oración, Dios habla con más frecuencia que nosotros. Ponemos a un lado nuestra lista de oración y en vez, adoramos, alabamos y le agradecemos. Al mismo tiempo, Dios le habla muchas veces a nuestro hombre espiritual para darle respuestas a preguntas que hemos tenido por años.

La oración tiene muchos elementos. Algunas veces oramos en voz alta - especialmente cuando ejercemos autoridad sobre el reino de las tinieblas. En otras ocasiones la oración es tranquila, con una intensa adoración ante la presencia de Dios.

Este tipo de oración fluye en regocijo, alabanza y exaltación ante El, y luego disminuye a quietud a una adoración reverente. Así es como frecuentemente experimentamos la “dimensión llamar”. En ésta atmósfera de oración en particular, nosotros no dirigimos el tiempo de oración - JESÚS lo hace.

Cuando terminamos nuestro tiempo de intimidad en oración con Dios, podemos enfrentar un mundo que está en desorden y dolor sabiendo que a través de nuestra relación con Jesús tenemos la respuesta.

  1. PRINCIPIOS DIVINOS DE ORACIÓN

Estas dimensiones de oración serán efectivas únicamente si operamos bajo los principios de oración de Dios. Veámoslo a continuación.

·         El principio del conocimiento - Debemos tener conocimiento de la palabra de Dios para poder orar en línea con la palabra de Dios. De otra manera, nuestra oración no será una oración de fe.    

·         El principio de creer - No es suficiente aceptar la promesa de Dios con nuestro intelecto; es nuestro hombre espiritual quien debe tomar las promesas.  Marcos 11:24.

·         El principio de honestidad - Si tenemos pecado inconfeso en nuestro corazón, el Señor no nos escuchará.    Salmo 66:18-19. 

·         El principio de la humildad - Nunca debemos tratar de manipular a Dios a través de oraciones. La Oración es una búsqueda en humildad de la ayuda y asistencia de Dios. Además debemos evitar ser pretenciosos y proferir juicios contra los demás. Lucas. 18:10,14.  

·       El principio de la perseverancia Cuando sabemos que Dios ha prometido algo en su palabra, nos mantenemos orando y creyendo, aún cuando no viéramos una respuesta inmediata. Elías oró por lluvia siete veces. Los Israelitas marcharon por siete días alrededor de los muros de Jericó. Daniel oró por veintiún días antes de recibir la respuesta. Jesús nos recuerda orad sin cesar.

  1.    DISCÍPULOS DEL REINO UNA FUERZA DE ORACIÓN PARA EL NUEVO MILENIO

¿Está Dispuesto a tomar este mandato de oración para el nuevo milenio? Puede visualizar los cientos de miles de discípulos alrededor de todo el mundo dándose por entero a la oración, clamando por salvación, restauración, liberación, avivamiento, sanidades y milagros.

Creo que cuando veamos hacia atrás, veremos como Dios ha contestado las oraciones. Y cuando veamos hacia adelante veremos este nuevo milenio de diferente perspectiva. ¿Porque? Porque finalmente los creyentes de Canadá y del mundo se habrán levantado como una fuerza poderosa milenial de Oración.

Texto Bíblico tomado de la Biblia Reina Valera versión 1960


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